La locura es un cierto placer que sólo el loco conoce. John Dryden
Hola. Esto es un simulacro. Un simulacro sin más finalidad que absorber tu atención como se absorbe el tiempo—el cual luego se pudre en nuestros flácidos cuerpos y nos envenena—, el mismo tiempo que, si no lo has notado, es porque es aun más liquido que estas palabras.
La locura puede ser un estado de ánimo o una afección mental, finalmente la locura es locura y debe vivirse como tal. Pero ¿qué pasa cuándo esa loquera se vuelve una filosofía de la vida?
Finalmente la irreverencia y la literatura son una forma de escape de la realidad, sin embargo ¿cómo puedo yo escapar de la luz de tus ojos? Ahora llegan a mi mente los recuerdos, tan fugases como efímeros –finalmente cuando alguien quiere escribir algo es más sencillo empezar por el pasado que por el presente- y tan alejados de la realidad que más que recuerdos es un ayer que se detiene con pinzas de tender ropa –esas de plástico que son tan frágiles como la memoria- y esta lleno de errores y de la nada.
Pero empecemos por definir la locura, socialmente podría considerarse como loca a aquella persona que sale de la normalidad (no me detendré a analizar esta palabra, porque al igual que la locura, es un termino tan abstracto como la misma realidad). Por otra parte, también se podría considerar, teológicamente hablando, una posesión demoníaca (celos, inseguridad…), un encantamiento o hasta brujería.
Sin embargo la cosa aquí no es analizar la etimología sino los contextos que te llevan a considerarte loco –porque eso de se considerado es tan azaroso como lanzar una moneda y pedir que caiga águila, existiendo también la posibilidad de que caiga sol-. Loca es una persona que se viste diferente, que habla diferente o se comporta diferente; pero ¿diferente a quién?
Me autonombro loca, tan loca como el sonido del aire, como el aleteo de las mariposas, el color del sol y los elefantes rosas de las películas de Disney. Y ¿por qué loca? Loca porque tengo el derecho de ser lo que yo quiera, porque desde que te conocí la vida se me va esperando coincidir contigo, porque desde hace unos meses la vida se me pasa aquí sentada –sino has notado mi vida no es más que vida por el simple hecho de estar respirando- haciendo que hago, sin hacer.
Porque mi locura es como un estado de ánimo, que si bien va conmigo a todos lados, es tan maleable como el lenguaje mismo. Puedo utilizarla para mi bien o mi mal, lo demás sale sobrando; para hacerte reír o verte llorar cual niño rosado por un pañal desechable.
Miro tus ojos y puedo ver cuan loca estoy, lo mucho que me interesa que me veas loca y entiendas que todo esto es por ti. Soy una loca que cuenta su no vida, su locura y sus recuerdos llenos de metáforas y colores, de versos de sabores. Una loca feliz de sentir, de hacer reír y poder llorar.
Una loca que comparte su locura contigo, siendo tú el principal alimento para que ésta no se extinga, una loca que comparte su delirante felicidad y mira la vida como un niño al ver un dulce entre sus manos.
Tan loca que miro de frente a la muerte y pienso que algún día podré domarla, tan loca como aquellos instantes que compartimos desde aquél singular momento en que tu vida y la mía se cruzaron.
Soy una loca que se jacta de serlo y te regala en su locura estas letras libres, porque cuando no hay cordura sólo queda un halo de poesía.
FIN.
Hola. Esto es un simulacro. Un simulacro sin más finalidad que absorber tu atención como se absorbe el tiempo—el cual luego se pudre en nuestros flácidos cuerpos y nos envenena—, el mismo tiempo que, si no lo has notado, es porque es aun más liquido que estas palabras.
La locura puede ser un estado de ánimo o una afección mental, finalmente la locura es locura y debe vivirse como tal. Pero ¿qué pasa cuándo esa loquera se vuelve una filosofía de la vida?
Finalmente la irreverencia y la literatura son una forma de escape de la realidad, sin embargo ¿cómo puedo yo escapar de la luz de tus ojos? Ahora llegan a mi mente los recuerdos, tan fugases como efímeros –finalmente cuando alguien quiere escribir algo es más sencillo empezar por el pasado que por el presente- y tan alejados de la realidad que más que recuerdos es un ayer que se detiene con pinzas de tender ropa –esas de plástico que son tan frágiles como la memoria- y esta lleno de errores y de la nada.
Pero empecemos por definir la locura, socialmente podría considerarse como loca a aquella persona que sale de la normalidad (no me detendré a analizar esta palabra, porque al igual que la locura, es un termino tan abstracto como la misma realidad). Por otra parte, también se podría considerar, teológicamente hablando, una posesión demoníaca (celos, inseguridad…), un encantamiento o hasta brujería.
Sin embargo la cosa aquí no es analizar la etimología sino los contextos que te llevan a considerarte loco –porque eso de se considerado es tan azaroso como lanzar una moneda y pedir que caiga águila, existiendo también la posibilidad de que caiga sol-. Loca es una persona que se viste diferente, que habla diferente o se comporta diferente; pero ¿diferente a quién?
Me autonombro loca, tan loca como el sonido del aire, como el aleteo de las mariposas, el color del sol y los elefantes rosas de las películas de Disney. Y ¿por qué loca? Loca porque tengo el derecho de ser lo que yo quiera, porque desde que te conocí la vida se me va esperando coincidir contigo, porque desde hace unos meses la vida se me pasa aquí sentada –sino has notado mi vida no es más que vida por el simple hecho de estar respirando- haciendo que hago, sin hacer.
Porque mi locura es como un estado de ánimo, que si bien va conmigo a todos lados, es tan maleable como el lenguaje mismo. Puedo utilizarla para mi bien o mi mal, lo demás sale sobrando; para hacerte reír o verte llorar cual niño rosado por un pañal desechable.
Miro tus ojos y puedo ver cuan loca estoy, lo mucho que me interesa que me veas loca y entiendas que todo esto es por ti. Soy una loca que cuenta su no vida, su locura y sus recuerdos llenos de metáforas y colores, de versos de sabores. Una loca feliz de sentir, de hacer reír y poder llorar.
Una loca que comparte su locura contigo, siendo tú el principal alimento para que ésta no se extinga, una loca que comparte su delirante felicidad y mira la vida como un niño al ver un dulce entre sus manos.
Tan loca que miro de frente a la muerte y pienso que algún día podré domarla, tan loca como aquellos instantes que compartimos desde aquél singular momento en que tu vida y la mía se cruzaron.
Soy una loca que se jacta de serlo y te regala en su locura estas letras libres, porque cuando no hay cordura sólo queda un halo de poesía.
FIN.
1 comentario:
que es esto Señorita?
sabe..., a veces me da por creer que eso de la libertad de expresion es una desgracia que ha caido sobre la humanidad...
en fin!
loca?
que es esto Señorita?
que es?
Señorita?
esto?
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